Buyer persona: Identifícalo y crea comunidad

¿Qué es un buyer persona? ¿Cómo darle el valor que se merece para explotar al máximo tu marca? Aquí te contamos para que empieces con el pie derecho

Índice

Al momento de pensar en iniciar un proyecto, hay una pregunta que muchas marcas esquivan:¿A qué público queremos hablarle?

Ese “alguien” concreto, reconocible, con un contexto, necesidades y expectativas claras, es lo que en marketing llamamos buyer persona o target. Definirlo es parte de la conceptualización de tu propia marca, es una decisión estratégica y, sobre todo, es un acto le dará enfoque al lenguaje y los objetivos de tu propuesta.

Cuando no sabes a quién le hablas, terminas hablando solo

Hay marcas que, por más que producen contenido, no logran conectar. Otras que cambian de tono constantemente. Algunas que sienten que “algo no está funcionando”, pero no saben exactamente qué. Muchas veces el problema no está en el diseño ni en la creatividad, sino en que el mensaje no tiene un receptor claro.

Cuando no conocemos a nuestra audiencia, no sabemos cómo comunicarnos con ella:

  • el mensaje se vuelve genérico
  • el tono tambalea
  • las decisiones se toman por intuición
  • y la comunicación se envía, pero no llega

El error más común: definir públicos demasiado amplios

Un buyer persona no se define solo por su edad o el sector en donde podemos encontrarlo, sino por contexto: qué le preocupa, qué le interesa, qué espera cuando entra en contacto con una marca, qué necesita de la marca. Mientras más delimitado esté tu público, más sabrás a quién te diriges.

Estas son las preguntas clave para reconocer a tu buyer persona son:

  • ¿En qué momento de decisión se encuentra?
  • ¿Qué problema quiere resolver?
  • ¿Con qué lenguaje se siente cómodo hablando?
  • ¿Qué valora más: profundidad, acompañamiento, claridad, rapidez?

Con ellas, comienza a aparecer una figura más concreta.
 

Hablarle a alguien no excluye a otros

Una de los temores más comunes al definir target es el miedo a “cerrarle las puertas” o otro tipo de públicos. Sin embargo, lo cierto es que cuando una marca le habla a alguien en concreto con claridad, ocurre un efecto dominó que consiste en comenzar a crear una comunidad que compartirá ese mensaje con otros: su pareja, sus compañeros de trabajo, sus abuelos. En ese sentido, si lo que se quiere decir está correctamente enfocado, no será limitante, al contrario, tendrá mayor alcance.

Entonces, antes de decidir colores, tipografías o formatos, delimita cómo suena la marca cuando comunica. No es lo mismo una persona que busca informarse sobre temas medioambientales de manera rigurosa a través de artículos extensos, que una persona que quiere informarse sobre ello y además utilizar dicho contenido para explicárselo a sus alumnos de educación primaria.

Reconoce al otro para crear comunidad

Saber a quién le hablas significa delimitar tu audiencia y reconocerla. Cuando una marca entiende eso, deja de hablar por hablar y empieza a comunicar con intención. Todo lo demás —el contenido, el diseño, la creatividad— va encontrando su lugar y resonando con alguien que está siendo reconocido por ti. Escríbenos para apoyarte con este y el resto de pasos necesarios para poner en marcha tu proyecto.